por Estuardo Zapeta
Siglo Veintiuno (28 abr 09)
Dos presentaciones acerca de las evaluaciones de implementación en Guatemala del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, ambas organizadas por el Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala (COM-G) han sido una especie de reinicio en la discusión, 12 años después de la ratificación, de este instrumento internacional, el cual, no dudo, incentivará muy buenos debates.
Para quienes hemos estado en el seguimiento de este Convenio desde antes de su ratificación, en 1996, el trabajo hoy del COM-G deberá ser valorado en cuanto los documentos presentados lanzan cuestionamientos válidos a la conformación misma de la nación y del Estado. Dos entes diferenciados en el debate acerca de la etnicidad.
Los cuatro documentos (1. Mediación Pedagógica del Convenio 169 de la OIT, por el Dr. Daniel Saquec Xinico; 2. Balance General de 10 Años de Vigencia y Aplicación del Convenio 169, por el Sr. Fernando Us; 3. Análisis de Experiencias Sobre Consultas a Pueblos Indígenas de Guatemala, por el Lic. Alberto Mazariegos Agustín; y, 4. Sistematización de Casos con Aplicación del Convenio 169, por el Lic. Amílcar Pop Ac) deberán estudiarse como un cuerpo académico-político (en ese orden) para una revisión de implementación de futura política pública.
En ese sentido, y en grandes ejes transversales de investigación, soy de la opinión que esas nuevas visiones deberán extenderse para responder a preguntas, las cuales después de 12 años empiezan hoy a responderse de manera muy inicial, y que han generado más incertidumbre que certeza en la aplicación de esta normativa internacional.
Así, por ejemplo, deberá continuarse en la discusión acerca de las enormes diferencias, digamos, entre el Convenio 169 y el Acuerdo Sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas; o explicar dentro del ámbito jurídico guatemalteco la misma ratificación del Convenio 169, en la cual se señala que no tiene preeminencia a la Constitución; explicar las “consultas de buena fe” propuestas en el Convenio, contra las denominadas “consultas populares” que se hacen en el país; o, evaluar el rol del Ministerio de Trabajo, encargado de la implementación del Convenio 169 más allá de los temas puramente laborales que le corresponden; o temas más complejos como el sentido de “pueblos, territorio, tierra, tribu, etcétera”, contenidas en este instrumento internacional; o, la explicación obligada del principio de “flexibilidad” en la aplicación del Convenio; tampoco se puede abandonar el tema complejo acerca de las “Autonomías” en Guatemala, y el cual el COM-G lideró por varios años.
Por eso, la presentación pública de los informes de consultorías es una excelente manera de retomar el debate inteligentemente. Y en este sentido es importante también valorar el papel tanto del COM-G como el de su director, Ricardo Cajas Mejía, muy respetado entre quienes hemos observado y analizado el Movimiento Indígena en Guatemala ya por más de dos décadas.
“De la protesta hemos pasado a la propuesta”, explica Cajas durante una entrevista radial. Como muestra los cuatro estudios presentados.
28 abril 2009
Convenio 169: Nuevas Visiones
23 abril 2009
Racismo y discriminación
por Frank La Rue Lewy
Prensa Libre (23 abr 09)
La conferencia original de Durban efectuada en el 2001 fue el desarrollo de un plan de acción para combatir el racismo, la discriminación y xenofobia en el mundo. Actualmente la Conferencia Mundial de Revisión de Durban, en Ginebra, tiene el propósito de revisar el desarrollo de los acuerdos originales y el establecimiento de nuevos consensos.
Esta conferencia ha sido cuestionada y ha conmovido la opinión pública internacional, pero sin que realmente se conozca a fondo qué es lo que sucede. Desde un principio ha estado marcada por los debates y enfrentamientos verbales del grupo de países islámicos y el de países occidentales. El mundo islámico plantea que desde el 11 de septiembre del 2001 han sido vistos y estereotipados como terroristas, y como consecuencia de algunas publicaciones como los Versos Satánicos, de Salman Rushdie, las caricaturas de Dinamarca o, más recientemente, el libro La joya de Medina, referido a la última esposa del profeta Mahoma, varios países islámicos consideran que su religión se está tratando con menosprecio e incluso en un tono de burla. Es por ello que dentro de las limitaciones a la Libertad de Expresión, ellos plantean crear el concepto de Difamación de Religiones, y piden que se agregue al mandato del Relator de Libertad de Expresión este tema.
De hecho, por la intensidad de la discusión, 10 países, incluyendo Estados Unidos, se retiraron de la Conferencia antes de que iniciara el debate de fondo, lo cual también fue calificado como un error por los demás participantes, pues el espacio de Naciones Unidas y todas sus actividades fueron creadas bajo el principio de fomentar el diálogo, la discusión y la negociación, y no tiene sentido retirarse de los mismos, pues eso deja el espacio abierto a quienes manifiestan visiones opuestas.
Los temas de racismo y discriminación siempre han sido controversiales; aún más cuando generan enfrentamientos ideológicos. Además de que casi ningún país en el mundo quiere admitir que padece de esos males. Lo mismo sucedió cuando en Naciones Unidas se discutió el contenido de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas, que provocó la reacción de América Latina, pero particularmente la oposición de Estados Unidos, Canadá, Australia y Nueva Zelanda; sin embargo, dicha declaración se aprobó, y hoy es reconocida en todos los países del Sistema de Naciones Unidas.
Por si todo esto fuera poco, la Conferencia inició con el discurso del presidente de Irán, por ser el único jefe de Estado que asistió y quien, además, le dio un tono agresivo y de confrontación a su discurso, con planteamientos fuertes contra Israel.
La alta comisionada para los Derechos Humanos inmediatamente emitió un comunicado en el que cuestionaba el tono empleado en ese discurso y el ambiente que generaba, pero también criticaba a los países que se habían retirado.
Al final y después de una tensa negociación, privaron el balance y la ecuanimidad, y se logró negociar un documento satisfactorio, que fue aprobado por consenso, lo cual demuestra que nunca hay que abandonar la negociación.
En su párrafo 58, el documento plantea que la Conferencia enfatiza que “El Derecho a Libertad de Opinión y Expresión” constituye uno de los fundamentos esenciales de una sociedad democrática y pluralista, y enfatiza, además, el papel que estos derechos tienen en la lucha contra el racismo, la discriminación racial, la xenofobia y la intolerancia.
Mujeres influyentes en la temática indígena
Carlos A. Mendoza
En mi investigación sobre Centro América ha resultado clave conocer la influencia que la Antropología ha tenido sobre la elite política para entender "el problema del indio". También resulta interesante saber que han sido antropólogas y arqueólogas las que han influido, al menos en los casos de Panamá y Costa Rica. En el primero, la figura sobresaliente fue Reina Torres de Araúz, quien participó en el diseño de la Constitución de Omar Torrijos de 1972. En el segundo caso se trata de Doris Stone, aunque también fue sobresaliente la figura de Karen Olsen de Figueres cuando fue Primera Dama de la nación.
A continuación presento la entrada del Diccionario Histórico Geográfico de Guatemala sobre Doris Z. Stone (p. 858):
STONE, DORIS Z. (1909-1994). Arqueóloga. Originaria de Estados Unidos, nació en 1909. Hija del fundador de la United Fruit Company (UFCO), Samuel Zemurray. Estudió en el Radcliffe College. Posteriormente, recibió entrenamiento arqueológico con Alfred M. Tozzer y Samuel K. Lothrop. Se especializó en el período prehispánico de Honduras y Costa Rica. Jugó un papel decisivo en el desarrollo del Middle American Research Institute, de la Universidad de Tulane (Nueva Orleáns, Luisiana). Elaboró más de 100 informes y manuscritos y, además, varios libros sobre arqueología de América Central (principalmente de Honduras y Costa Rica), así como diversos estudios etnográficos, etnohistóricos y botánicos. Por su trabajo recibió tres doctorados honorarios y 20 premios, así como medallas conferidas por instituciones de Estados Unidos y de varios países de Latinoamérica.
16 abril 2009
Por un Estado plural
por Ricardo Marroquín
La Hora (16 abr 09)
El racismo y la discriminación, dos prácticas implementadas en el país desde la conquista española, son características de la sociedad y del Estado en Guatemala. Los informes de Desarrollo Humano reflejan esta realidad: la pobreza y la pobreza extrema se presentan principalmente en la población indígena.
Es indígena la mayoría de la población que no sabe leer ni escribir, la que tiene menos oportunidades de desarrollo y de tener acceso a los servicios de salud; son los pueblos indígenas quienes tienen menor participación en los puestos de poder dentro de las instituciones estatales y fueron indígenas las principales víctimas del conflicto armado interno y del delito de genocidio.
Fueron a los pueblos indígenas a quienes se les arrebató la propiedad sobre las tierras comunales durante la Reforma Liberal, así como en las dictaduras militares, apoyadas por las principales élites económicas del país, a partir de 1954.
Es al movimiento indígena y campesino al que se criminaliza cuando decide utilizar el derecho constitucional a la manifestación ante la inequitativa distribución de la tierra y a la destrucción de su entorno natural por la actividad minera. Es indígena, también, la mayor parte de la población guatemalteca, alrededor del 60%, y son indígenas los pueblos que han sido ignorados históricamente por el Estado.
Sí, es cierto que la Constitución Política de la República señala que todos los guatemaltecos y guatemaltecas somos iguales en dignidad y derechos. Sin embargo, acá las leyes, el sistema económico y las instituciones políticas mantienen esa "igualdad" no entre las diferencias, sino entre las desigualdades.
El Acuerdo sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas es, en papel, un buen inicio para la construcción de un Estado plural, en donde verdaderamente se encuentre representada toda la población.
Pero hace falta mucho más que las buenas intenciones. Ya otros países han avanzado en el tema y, a pesar de la oposición reacia de la derecha, Ecuador y Bolivia se constituyen como Estados que reconocen los derechos de los pueblos indígenas.
Ya en el Congreso de la República se encuentra una iniciativa de ley presentada por la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina, la Asociación Política de Mujeres Mayas, la Defensoría Maya y el Centro para la Acción Legal en Derechos Humanos, que pretende, entre otras cosas, que el Estado y sus instituciones cumplan con el deber de observar y respetar los derechos de las y los indígenas en Guatemala.
Si queremos un país verdaderamente democrático, debemos empezar a reconocernos tal cual somos, e interesarnos por construir un Estado que no represente los intereses de los grupos tradicionales sino de toda la población.
Racismo: actitudes y estereotipos
por Silvia Tejeda
elPeriódico (16 abr 09)
Nueva y lastimosamente la situación de la discriminación de los pueblos indígenas, con sus específicas características y su precaria situación de marginamiento, quedarán con el persistente resabio del colonialismo que todavía pervive en países como nuestra querida Guatemala donde ni los estereotipos de nuestra sociedad, ni las actitudes de los políticos cambian. [Leer más...]
13 abril 2009
Guatemala: iniciativas de ley
A veces es difícil llevarle el paso a las iniciativas de ley que se presentan en el Congreso de la República. Me pongo al día con las relacionadas con los derechos de los pueblos indígenas. La de lugares sagrados ha sido comentada recientemente en los medios (ver artículo de Kaltschmitt)
Ley de Jurisdicción Indígena
Ley de Generalización de Educación Bilingüe Multicultural e Intercultural
Ley de Lugares Sagrados de los Pueblos Indígenas
Si saben de otras, por favor avisarme. Gracias. CM.
¿Podría florecer un partido indígena en Guatemala?
por Carlos A. Mendoza
Estoy revisando el libro de Donna Lee Van Cott (QEPD) titulado "From Movements to Parties in Latin America: The Evolution of Ethnic Politics". New York: Cambridge University Press, 2005.
En el mismo, ella intenta explicar por qué y cómo algunos movimientos indígenas en los Andes se transformaron en partidos "étnicos" y otros no. Utilizando la teoría de la movilización de recursos, explora cuatro tipos de recursos. Uno de ellos es el porcentaje de unidades subnacionales con al menos 25 por ciento de población indígena, porque se supone que donde hay más indígenas en términos relativos es más probable que un partido indígena tenga éxito. 
La tabla anterior en el libro de Van Cott me hizo buscar cuáles son las relaciones en Guatemala. Aquí está lo que encontré según estimaciones del PNUD en su Informe Nacional de Desarrollo Humano, Guatemala 2005, pp. 325-334 (Anexo Estadístico utilizando los censos de población de 1994 y 2002):
En Guatemala tenemos 9 departamentos (unidades subnacionales) con mayoría de población indígena. Son el 41 por ciento del total de departamentos. También hay 3 con población indígena entre 25 y 50 por ciento. Es decir que en el 55 por ciento de las unidades subnacionales el porcentaje de población indígena alcanza, al menos, un 25 por ciento del total. Esto es significativo tomando en cuenta que nuestros departamentos también son distritos electorales con representación en el Congreso.
Habría que añadir que para ver el impacto a nivel nacional de esos departamentos con importante presencia indígena debemos ver cuál es su peso poblacional total. Resulta ser del 54 por ciento.
Los restantes 10 departamentos se dividen a la mitad: 5 con población indígena entre 10-25 por ciento, y 5 con menos del 10 por ciento.
Comparativamente, Guatemala se ubica entre Bolivia y Ecuador, pues en el segundo hay 79 por ciento de unidades subnacionales con al menos 25 por ciento de población indígena, mientras que en el tercero observamos 43 por ciento.
En el caso boliviano hay un partido categorizado como "mono-étnico" (Movimiento Indígena Pachakuti, mayoritariamente Aymara), cuatro partidos solamente de indígenas pero "multi-étnicos" (Movimiento Indio Tupak Katari, Movimiento Revolucionario Tupaj Katari de Liberación, Asamblea de la Soberanía del Pueblo, y Eje Pachakuti) y uno de "base indígena" (Movimiento al Socialismo, MAS, que llevó al poder a Evo Morales). En Ecuador, únicamente se menciona al Movimiento Unido Pluricultural Pachakutik, considerado también de "base indígena" (Van Cott 2005: 17).
En Guatemala, en contraste, no hay ningún partido político que pueda considerarse como "étnico". Sólo se sabe que está en proceso de formación el Movimiento Winaq' encabezado por Rigoberta Menchú y que aspira a ser un partido de "base indígena" (incorpora a simpatizantes no-indígenas, es decir que no excluye en base a etnicidad).
Otro dato interesante de Van Cott: observa que el florecimiento de partidos indígenas está relacionado con el éxito previo de la movilización indígena al asegurar sus derechos colectivos vía reformas constitucionales. Lo cual no ocurrió en Guatemala, debido al fracaso durante la Consulta Popular de 1999.
Ya lo sé... Dejé sin responder la pregunta. Mi deseo era, simplemente, dar algunos elementos que nos ayuden a responderla.
Sorpresa agradable: datos de población
Carlos A. Mendoza
Para un investigador: ¡Entre más datos mejor! Hoy, buscando los porcentajes de población indígena de Guatemala por departamento, me encontré con una agradable sorpresa: La Biblioteca Virtual en Población del Centro Centroamericano de Población (Universidad de Costa Rica).
Entre otros datos interesantes, encuentro el Censo de Población de Guatemala 1921 que contiene "Raza y Sexo: Población de ladinos e indios por departamentos, comparada entre los censos de 1893 y 1921".
Según los datos presentados, entre 1893 y 1921 se mantuvo constante la relación entre indígenas y ladinos, 65 por ciento vs. 35 por ciento, respectivamente. La población total del país era de 2 millones de habitantes en 1921 (cien años después de la independencia de España).
Estos datos se "raza y sexo" se pueden encontrar incluso a nivel municipal AQUÍ.
06 abril 2009
Más libros para revisar
Carlos A. Mendoza
Hace algunos días saqué estos libros de la biblioteca para su revisión:
1. Diccionario Histórico Biográfico de Guatemala. Publicado en 2004 por la Asociación de Amigos del País y su Fundación para la Cultura y el Desarrollo.
Son más de 960 páginas de historia guatemalteca. Muy interesante, sobre todo lo referente a los personajes que la han forjado. He encontrado a varios parientes!
En un POST anterior compartí lo que dicho documento dice sobre los Motines y Rebeliones Indígenas.
2. Doctrinas y Realidades en la Legislación para los Indios. Publicado en 1940 por el Departamento de Asuntos Indígenas de México. Autor: Genaro V. Vásquez.
Son casi 500 páginas de recopilación de Leyes de Indias, Leyes de Burgos, Ordenanzas de Carlos V, en especial a los Virreyes de la Nueva España. Luego les comparto el índice, que da una buena idea de todo lo que pasaba en la época colonial.
3. Los Indios de Guatemala. Publicado en 1992 por Editorial MAPFRE (Madrid). Autor: Flavio Rojas Lima. 
Interesante estudio de 300 páginas sobre interacción de los pueblos indígenas y el Estado, desde la conquista hasta la época contemporánea. También tiene un apartado sobre los motines indígenas durante el siglo XVIII, basado en el trabajo de Severo Martínez que, por cierto, no he logrado conseguir (Motines de Indios. La Violencia Colonial en Centroamérica y Chiapas. México: 1976).
4. Indigenismo en Guatemala. Publicado en 1964 por el Seminario de Integración Social Guatemalteca (MINEDUC). Autor: Antonio Goubaud Carrera.
Son más de 250 páginas con trabajos publicados previamente en diversos medios como el Boletín del Instituto Indigenista Interamericano, o los Anales de la Sociedad de Geografía e Historia de Guatemala. Es interesante el prólogo escrito por David Vela sobre la vida y obra del autor.
03 abril 2009
Ley de lugares sagrados
por Alfred Kaltschmitt
Prensa Libre (03 abr 2009)
Toda ley debe ser lo suficientemente difundida para que la sociedad civil pueda conocerla, discutirla, y eventualmente tener la libertad de pronunciarse sobre ella. Eso es democracia. Tal es el caso de la ley de lugares sagrados que ha presentado el diputado Ferdy Berganza desde el año pasado, y que, de ser aprobada, crearía un consejo de lugares sagrados, con injerencia para administrar diversos “lugares sagrados” que “un consejo” definiría como tales.
Aclaro: soy un ferviente defensor del patrimonio cultural y natural de Guatemala. Desde hace tiempo trabajamos en una fundación que se ha dedicado a brindar apoyo a los trabajos de investigación científica del sitio arqueológico El Mirador Reino Kan. También es bien conocido mi trabajo ayudando a los pueblos indígenas por más de 26 años, a través de la implementación de proyectos de desarrollo integral, de manera que tampoco se me puede señalar de estar en contra de la reivindicación de sus derechos.
Pero, ¿cómo encaja esta ley de lugares sagrados con la realidad de la impresionante riqueza arqueológica de nuestro país? ¿Qué complicaciones podrían darse con la injerencia de ese “consejo”, y con qué criterios de interpretación se implementaría? Los “grises” jurídicos que se perciben son muy grandes. Por ejemplo, en uno de los incisos describe los diferentes actores que componen el Consejo.
En uno de los incisos califica a las autoridades indígenas. ¿Quién es el que “reconoce” a esas personas? ¿Qué significa “salvaguardar el equilibrio social”? Y ¿“Designados por la población para la satisfacción de las necesidades comunes, utilizando principios y valores propios.”? Esta redacción tiene una semántica tan difusa y etérea que puede ser interpretada de muchas maneras.
Más adelante se lee: “Lugares Sagrados: Lo constituyen espacios naturales o construidos, considerados de confluencia de energía cósmica para la comunicación con los ancestros; son lugares especiales para la practica y formación espiritual, filosófica, científica, tecnológica o artística de los miembros de los Pueblos Indígenas”. ¿Espacios “naturales” o construidos considerados de confluencia de energía cósmica para comunicación con los ancestros..? Esto deja también abierto un gran espacio para la interpretación subjetiva.
En otro inciso habla de “recuperar” la naturaleza y fines espirituales, científicos, educativos y sociales de los Lugares Sagrados”. Lo que se interpreta es que el Consejo tendría injerencia directa en las investigaciones, manejo y cuido de sitios como El Mirador, Tikal, Piedras Negras, Nakbe, o Tintal, entre otros muchos sitios arqueológicos, y por ende, en conflicto con otras leyes como “La Ley para la Protección del Patrimonio Cultural” y la “La Ley de Áreas Protegidas”.
Además, colisiona directamente con la misión del Ministerio de Cultura y Deportes, que es: “Fortalecer y promover la identidad guatemalteca mediante la protección, promoción y divulgación de los valores y manifestaciones culturales de los pueblos y comunidades. También choca con las atribuciones de la Dirección General del Patrimonio Cultural y Natural, que es “el órgano que le corresponde generar propuestas y acciones institucionales, políticas culturales humano sostenibles.”
No entraré a analizar otros artículos de esta ley que pueden ser potencialmente muy controversiales si el Consejo “abriera un expediente” en una propiedad privada en donde supuestamente existe “energía cósmica…”.
Nuestros hermanos indígenas han tenido y seguirán teniendo acceso a sus lugares sagrados sin ningún tipo de restricción. ¿Para qué una ley con tanto potencial de manipulación y controversia?
01 abril 2009
Guía espiritual reclama a Álvaro Colom
Por Hugo Alvarado
Prensa Libre (01 abr 09)
Cirilo Pérez, guía espiritual maya del presidente Álvaro Colom, reclamó ayer al mandatario que cumpla su promesa y que el rostro maya se vea presente en el Gobierno.
Pérez, embajador itinerante de los Pueblos Indígenas, aprovechó la presentación del Plan Estratégico 2009-2013, en Iximché, Tecpán Guatemala, Chimaltenango, para recordarle a Colom que en su discurso de toma de posesión —el 14 de enero del 2008— ofreció que su gobierno tendría rostro maya.
“La embajada representa una mínima parte de lo que usted manifestó en su discurso de toma de posesión; cuando refiere que su gobierno tiene rostro maya, los pueblos indígenas esperamos más, por lo que le pido más presencia”, resaltó el líder indígena.
Colom reconoció que su maestro tiene razón sobre la falta de cumplimiento de la promesa.
“Todo el tema indígena es complicado, principalmente la representatividad, ya que todos dicen tenerla, pero yo reconozco al Consejo de Ancianos”, expuso el gobernante.
Sin embargo, para el presidente sí hay rostro maya, ya que más de un millón de niños indígenas reciben salud gratuita.
El reclamo del embajador de los Pueblos Indígenas prosiguió, ya que pidió que se apruebe la secretaría de asuntos indígenas.
El doctor en Sociología Sam Colop calificó de atinado que “el maestro haya puesto en cintura a su alumno”. “Es puro folclor el ofrecimiento del Gobierno de que tendría rostro maya. A estas alturas no se verán cambios dentro del Ejecutivo; ahora solo esperamos que termine esta administración”, refirió Colop.
Colom y Pérez estuvieron presentes en la entrega de las leyes de Servicio Civil y de Clases Pasivas, que fueron traducidas al k’iche’, q’eqchi’, kaqchikel y mam.
El mandatario también recibió una copia del original del Popol Vuh —que se encuentra en Chicago— y él se la entregó al alcalde indígena de Chichicastenango, José Macario Morales, para que pueda consultarla esa población.
El presidente Álvaro Colom aprovechó el decimocuarto aniversario de la firma del Acuerdo de Identidad sobre Derechos Indígenas, en 1995, para convocar a una reunión a alcaldes y al Consejo de Ancianos, para discutir sobre los problemas de estos pueblos. Antes concienciará a los integrantes de su Gabinete para que entiendan la cosmovisión maya. La fecha tendrán que definirla los convocados.
Marchan Indígenas en Ciudad de Guatemala
Indígenas piden al Gobierno que se cumpla acuerdo firmado en agosto último
Por Sandra Valdez
Prensa Libre (01 abr 09)
Unas cinco mil personas —incluidos miembros de organizaciones indígenas, campesinas y sindicales— caminaron desde las calzadas Aguilar Batres y Roosevelt, El Obelisco y Metronorte, hasta la zona 1, para exigir al Gobierno el cumplimiento del acuerdo firmado en agosto último respecto de comunidades indígenas.
Los cuatro grupos comenzaron a caminar desde las 8 horas, después de recorrer varias zonas capitalinas y causar atascos a su paso. Se reunieron en la zona 1, con la intención de manifestar frente al Organismo Legislativo y a la Casa Presidencial.
Piden el cumplimiento del acuerdo firmado el 5 de agosto último respecto de los derechos colectivos para los pueblos indígenas.
En el Legislativo, los dirigentes de la marcha se reunieron con Roberto Alejos, presidente del Congreso, con la participación de la premio Nobel Rigoberta Menchú como observadora.
Durante la cita se acordó que en el Congreso se impulsará la aprobación de la ley general de pueblos indígenas.
Después, la marcha enfiló hacia la Casa Presidencial, donde los dirigentes se reunieron con integrantes de la cúpula de Gobierno. En la cita se lograron varios acuerdos, como el compromiso adquirido por el Ejecutivo sobre la reanudación del programa de fertilizantes y reactivar el fondo de tierras.
También consensuaron que el Gobierno analizará el anteproyecto de la ley general de pueblos indígenas, y podría establecer cooperación económica para campesinos de 154 fincas donde se han desarrollado 33 comunidades, las cuales tienen deuda de unos Q130 millones.
Los funcionarios ofrecieron integrar una comisión de seguimiento que se reunirá el 15 de abril próximo, aunque quedó claro que si no hay avances, se podrían tomar nuevas acciones.
El presidente Álvaro Colom no estuvo presente en la reunión.
Juan Tinay, de la Coordinadora Nacional Indígena y Campesina (Conic), cree que la marcha tuvo un costo de Q300 mil; sin embargo, otro dirigente, Rodolfo Pocop, calculó que podría ser más, porque participaron más de cinco mil indígenas.
Muchos de los manifestantes explicaron que desconocían el motivo de la marcha, pero Pocop afirmó que si se les preguntara en su idioma materno, sí lo sabrían.
Los grupos participantes originaron atascos de entre cinco y nueve kilómetros, informó Amílcar Montejo, intendente de la Policía Municipal de Tránsito.
Los docentes en Educación Bilingüe Intercultural
por Jorge Raymundo
Prensa Libre (1 abr 09)
En otras ocasiones y en este mismo espacio hemos señalado que en educación podemos tener muchos instrumentos legales, instituciones educativas bien diseñadas, currículo pertinente, materiales educativos suficientes y apoyos didácticos adecuados, pero en manos de un docente mal formado o desformado, poco o nada se logra. De ahí, insistimos una y otra vez, en la necesidad de pensar de manera seria y consecuente sobre la formación docente y, en particular, de la formación docente bilingüe intercultural.
Esta semana se llevó a cabo el seminario nacional de formación docente para la Educación Bilingüe Intercultural (EBI), por iniciativa del Consejo Nacional de Educación Maya y otras organizaciones indígenas, apoyado como siempre por organismos internacionales. De este encuentro se construyeron de manera colectiva, a partir de lecciones aprendidas, tanto nacionales como internacionales, conclusiones y propuestas que, si se encaminan de manera adecuada y tienen seguimiento de los organizadores, pueden rendir fruto, porque es importante y urgente resolver de una vez por todas el tema de la formación docente bilingüe intercultural.
En este seminario como en otras actividades de la misma naturaleza, se abordaron tres aspectos relacionados con la formación docente. El primer gran aspecto es el de la formación docente inicial, el segundo el de la formación continua y el tercero tiene que ver con la formación de los formadores de docentes. De manera especial, todo relacionado con lo bilingüe intercultural para poblaciones indígenas.
En los tres aspectos existen numerosas experiencias tanto en el país como en otros que pueden dar luces y señalar rutas por seguir, una vez que se decida de manera conjunta con el Mineduc qué se debe hacer en cada caso. En tanto, y por lo visto en ese seminario, el aspecto de la pertinencia cultural y lingüística de la formación de los docentes bilingües e interculturales tiene que ser abordado de manera conjunta con organizaciones indígenas, con los padres y madres de familia, y ojalá con la población en general, para que pueda ser asumido por todos en el marco de un genuino proyecto educativo.
La pertinencia, tomado aquí como la congruencia entre la oferta institucional y programática y las expectativas de la población, se convierte en un indicador de calidad. Dicho de otro modo, para la población indígena guatemalteca, una formación docente de calidad debe ser pertinente con la lengua y la cultura de esta población. “Una educación de calidad es bilingüe” reza el eslogan de una agencia internacional que apoya en la actualidad la educación bilingüe intercultural.
En general, cuando se discute acerca de la calidad de la educación se discute solo sobre su eficacia, tanto así que cuando se trata de definir si una educación es de calidad, se determinan indicadores de rendimiento en los logros del aprendizaje de los alumnos.
Sin embargo, por ahora cada vez más instituciones que se dedican a evaluar la calidad de la educación, ya no solo toman en cuenta los indicadores de eficacia y eficiencia, sino la de pertinencia.
El nuevo currículo de formación docente bilingüe intercultural debe de contemplar este aspecto, de lo contrario, todo lo que se haga en cuanto a formación de los nuevos docentes será en vano si no se le entra con seriedad a la pertinencia lingüística y cultural en el nuevo plan de estudios.
