18 mayo 2009

¿Cómo nos ven desde fuera? La división étnica en la actual crisis

Carlos A. Mendoza

Hoy estaba revisando las noticias para ver qué pasó el domingo con las marchas a favor y en contra del Presidente Colom. Me llamó la atención parte del análisis de la corresponsal de la BBC en Guatemala, especialmente un subtítulo, "Protesta sin indígenas", con el cual empieza a describir lo siguiente:

"Un elemento que resaltaba en esta protesta, organizada por una de las más poderosas organizaciones empresariales del país, es que casi no había ni un sólo rostro indígena.

Prácticamente todos los participantes pertenecían a la clase media y alta de la sociedad guatemalteca.

¿Por qué no se ven indígenas en las calles contra el presidente Colom? Esa es la pregunta que muchos se hacen hoy en un país profundamente dividido por más de tres década de guerra civil y una crisis institucional que podría poner en jaque la estabilidad de la nación.

El tema de la presencia indígena no es un dato accesorio en un país donde cerca de la mitad de los 13 millones de habitantes es descendiente de los Mayas."

En el reportaje "Miles se manifiestan en Guatemala" la periodista Cecilia Barría también presenta fotos que contrastan la pertenencia étnica de los participantes en las marchas:

Contra Colom




A favor de Colom




Este enfoque me llama la atención porque dentro de Guatemala se ha hecho la advertencia de que el gobierno está ampliando la extensión del conflicto hacia una división en la que siente más cómodo: ricos vs. pobres. Es decir, en lugar de que se describa la actual crisis en términos de pro-justicia vrs. impunidad, el Presidente la enmarca en la lucha de clases, al afirmar que sus opositores lo quieren derrocar, o desplazar, por sus políticas sociales y fiscales, supuestamente populares (en favor de los más necesitados). La periodista, en cambio, ve un conflicto de tipo étnico: los indígenas favorecen al gobierno, mientras que los no-indígenas están en contra del mismo.

De más está decir que ambos enfoques son peligrosos pues atentan contra la paz del país. Lucha de clases o conflicto étnico: nada alentador. Así que hay que estar atentos a la forma en que se enmarca el discurso de ambos grupos ("bandos" decía un reportero de Emisoras Unidas). Mientras que el discurso pro-justicia, Estado de Derecho, y contra la impunidad, puede unir a toda la sociedad, el discurso que polariza activando identidades étnicas o de clase puede ser el detonante de más violencia y caos político. ¿Hacia donde nos conducirán las élites?

La autora del artículo mencionado termina preguntándose si hay "una o dos Guatemalas" y afirma que: "El gobierno insiste en el discurso de que hay dos guatemalas que se hacen evidentes en la composición étnica y social de los manifestantes."

5 comments:

Anónimo dijo...

Cómo lea ha de doler a los de la clase alta tener que mendigarle cada cuatro años los votos al pueblo. Saludos felicidades por este blog.

María Castro dijo...

En una situación como la actual, es indispensable que discutamos seriamente los puntos de unión de la sociedad y aprovechar las oportunidades que toda crisis da para poder hacer cambios.
María C. Castro

Anónimo dijo...

Como duele mantener con mis impuestos a gente que no trabaja y que por ser indigena o pobre se dice victima del conflicto armado, yo soy de clame media y mi abuelo pertecio y combatio en la columna Javier Tambriz de la guerrilla y no estoy de acuerdo con las politicas de este gobierno mediocre

JDAO dijo...

mano, yo tuve la oportunidad de tomar algunas fotos de los indigeneas como dicen, y si algunas asociaciaciones estaban en la loba.

Anónimo dijo...

Carlos, o sea que está bien acarréarlos pero no darles puestos en el gabinete. Hace algunos años, algunos altos funcionarios actuales, protestaron desde sus puestos en el PNUD acerca de la poca inclusión de indígenas en los puestos de decisión. Ahora que ellos, con todo y sus apellidos extranjeros, no hacen nada para ampliar la participación de indígenas como Ministros, Secretarios, Embajadores, Directores de Empresas estatales, en el comité de su partido. Pero eso sí, a reclutarlos "forcivoluntariamente", como antes hacían los militares, para "apoyar". Saludos!