por Estuardo Zapeta
Siglo Veintiuno (28 abr 09)
Dos presentaciones acerca de las evaluaciones de implementación en Guatemala del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, ambas organizadas por el Consejo de Organizaciones Mayas de Guatemala (COM-G) han sido una especie de reinicio en la discusión, 12 años después de la ratificación, de este instrumento internacional, el cual, no dudo, incentivará muy buenos debates.
Para quienes hemos estado en el seguimiento de este Convenio desde antes de su ratificación, en 1996, el trabajo hoy del COM-G deberá ser valorado en cuanto los documentos presentados lanzan cuestionamientos válidos a la conformación misma de la nación y del Estado. Dos entes diferenciados en el debate acerca de la etnicidad.
Los cuatro documentos (1. Mediación Pedagógica del Convenio 169 de la OIT, por el Dr. Daniel Saquec Xinico; 2. Balance General de 10 Años de Vigencia y Aplicación del Convenio 169, por el Sr. Fernando Us; 3. Análisis de Experiencias Sobre Consultas a Pueblos Indígenas de Guatemala, por el Lic. Alberto Mazariegos Agustín; y, 4. Sistematización de Casos con Aplicación del Convenio 169, por el Lic. Amílcar Pop Ac) deberán estudiarse como un cuerpo académico-político (en ese orden) para una revisión de implementación de futura política pública.
En ese sentido, y en grandes ejes transversales de investigación, soy de la opinión que esas nuevas visiones deberán extenderse para responder a preguntas, las cuales después de 12 años empiezan hoy a responderse de manera muy inicial, y que han generado más incertidumbre que certeza en la aplicación de esta normativa internacional.
Así, por ejemplo, deberá continuarse en la discusión acerca de las enormes diferencias, digamos, entre el Convenio 169 y el Acuerdo Sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas; o explicar dentro del ámbito jurídico guatemalteco la misma ratificación del Convenio 169, en la cual se señala que no tiene preeminencia a la Constitución; explicar las “consultas de buena fe” propuestas en el Convenio, contra las denominadas “consultas populares” que se hacen en el país; o, evaluar el rol del Ministerio de Trabajo, encargado de la implementación del Convenio 169 más allá de los temas puramente laborales que le corresponden; o temas más complejos como el sentido de “pueblos, territorio, tierra, tribu, etcétera”, contenidas en este instrumento internacional; o, la explicación obligada del principio de “flexibilidad” en la aplicación del Convenio; tampoco se puede abandonar el tema complejo acerca de las “Autonomías” en Guatemala, y el cual el COM-G lideró por varios años.
Por eso, la presentación pública de los informes de consultorías es una excelente manera de retomar el debate inteligentemente. Y en este sentido es importante también valorar el papel tanto del COM-G como el de su director, Ricardo Cajas Mejía, muy respetado entre quienes hemos observado y analizado el Movimiento Indígena en Guatemala ya por más de dos décadas.
“De la protesta hemos pasado a la propuesta”, explica Cajas durante una entrevista radial. Como muestra los cuatro estudios presentados.
28 abril 2009
Convenio 169: Nuevas Visiones
Labels:
Convenio 169,
Estuardo Zapeta,
Guatemala
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comments:
Publicar un comentario en la entrada